La eternidad y un día

Fotografía de Rocco Morabito

— Alexandros, vamos a la isla.

— ¿Adónde?

— A la isla, a zambullirnos para ver la ciudad. Subiremos  a la cima y saludaremos a los barcos.

—¿Qué sabes de esa ciudad?

— El abuelo dice que fue engullida por un terremoto y que dueme bajo el mar desde hace siglos. A veces emerge del agua, cuando el lucero del amanecer añora la Tierra. Entonces él la mira, y todo se detiene.

— ¿Se detiene también el tiempo?

— El abuelo dice que el tiempo es un niño que juega a las canicas. ¿Te vienes?

Prólogo de la película “La eternidad y un día” de Theo Angelopoulos.

 
 
 
Anuncios

Publicado el marzo 29, 2012 en Cine, Reflexiones. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: