“La Hermandad de la Buena Suerte”, Fernando Savater

Me acerco con relativa curiosidad a este libro, nunca he tenido la oportunidad de profundizar en el Fernando Savater novelista y tras conocer que es el ganador del premio Planeta mis sospechas de que puedo descubrir algo interesante están fundadas. Pues bien, termino apagando mi curiosidad con la cara de quien se queda defraudado. Quizá si no hubiese esperado algo más, hubiese desechado esta novela catalogándola como una más del montón, pero, bajo estas circunstancias, el mal sabor de boca que me deja me impide pasarla por alto y no me queda más remedio que recomendarla, si es que debo hacerlo, como una novela menor.

El planteamiento hace intuir una creación literaria mucho más rica de lo que acaba siendo. Y el interés se va apagando progresivamente hasta el punto de que el final es algo que al lector apenas le importa. Para entonces uno ya se ha dado cuenta de que la historia de esta pretensión de novela negra ambientada en el mundo de las carreras de caballos no es más que una excusa para que Savater vaya introduciendo sus teorías acerca de la posibilidad o imposibilidad de la buena suerte.

No me queda duda de que las reflexiones sobre este y algunos otros aspectos como por ejemplo, uno de los que más me llamaron la atención, el de sunt lacrima rerum de Virgilio, son lo mejor de la novela. No voy a entrar en su crítica cultural de que quede poquísima gente capaz de traducir esta frase, no me incluyo en ellos, pero tal vez Virgilio escribiese sunt lacrimae rerum. Lo desconozco y no voy a ahondar en ello. Pero, independientemente de esto, sí que es cierta esa sensación contemporánea de vergüenza ante la propia lágrima, cuando, como escribiera Virgilio, las lágrimas y el dolor forman parte de todas las cosas.

Por otro lado, en cuanto al estilo de Savater, he de decir que sí me ha gustado ese cierto punto de comicidad que utiliza en momentos puntuales.  Me ha hecho reír a carcajada con algunos giros lingüísticos de su narración, pero no con los personajes ni las situaciones creadas. Además y tristemente, éstos son más propios en el comienzo ya que, como la historia, también se van diluyendo a medida que la misma avanza hasta quedarse en nada.

Quizá buena parte de culpa de la poca implicación que infunde en el lector la novela sea la estructura de los diferentes capítulos. Poner cada uno de ellos desde el punto de vista de personajes distintos no parece mala idea pero se corre el riesgo, y así sucede, de que finalmente te falte esa coherencia, esa familiarización que todo buen libro te hace sentir cuando convierte su historia como tuya. En fin, como digo,  los capítulos resultan demasiado independientes entre sí, y los personajes terminan pareciendo simples esbozos ante una tensión dramática que brilla, y voy a caer en el tópico, por su ausencia.

Anuncios

Publicado el diciembre 15, 2009 en Literatura. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: