Reflexiones voladoras

volando.jpgDesde que aquello que más se busca en este humilde y por momentos desertado blog es la palabra “aviones”, he llegado a la convicción de que la oportunidad para las reflexiones se nos escapa volando. Aviones. Qué curioso. Haga usted un blog, pongámosle que le llama “Reflexiones de Bitácora”, no estaría siendo nada original. Además, por si sus intenciones son, digamos, un tanto rematadas, debo también recordarle que ya existe. Así que no lo copie, le estoy vigilando. Pero bien, pongámosle, por qué no, que tiene la intención de hacer en él alguna que otra meditación profunda, tanto como si se le ocurrió a usted como si se la cruzó en la palabras de otro. Esto es, las intenciones de su blog son simple y llanamente las de pararse a pensar y meditar un segundo sobre la existencia y sus efectos colaterales. Pues bien, ahí lo tiene, está usted a un paso de ser considerado un auténtico pedante, a una décima de segundo de parecer sabelotodo y en realidad ser fanfarrón, a un parpadeo de aburrirse incluso a usted mismo y, aún así, decide correr el riesgo. Es usted un valiente.

Hizo su blog y, lo que todavia fue mejor, vivió para contarlo. Colocó una serie de cagadas apiladas de arriba a abajo, copiapegadas o propiamente elaboradas en momentos de lucidez extrema. Digamos, por no andarnos con rodeos, que perdió el tiempo. Y acto seguido le surge la curiosidad por cuál de sus magníficas aportaciones al universo virtual ha sido la que ha hecho más mella en la audiencia, la que ha trastocado más corazones solitarios tratando de escarbar nuevos sentidos al otro lado de una pantalla plana. Y descubre, fíjese que poético, los “aviones”. ¿Acaso no le convence? Los aviones.

Quiero con esto decir, si trata de hacerse un blog para 2008 o, cosa tal vez ya más natural, retomar lo que alguna vez intentó ser en la red como propósito para el nuevo año, no fije sus objetivos en encontrar explicaciones sensatas a lo que le rodea, ni se le ocurra tratar de desmarcarse de la superficialidad con olor a mierda que le acompaña analizando aspectos trascendentales. Sería un pecado capital que utilizara esta oportunidad que le da la vida para aportar algo de sí que pueda serle útil al menos a alguien. Por dios santo, eso no sirve para nada, utilice sus blog para mirarse el ombligo. Copie y pegue toda la basura que encuentre. Mire cómo se le fue otro año más. ¿Va a seguir desaprovechando ocasiones?. Aproveche la oportunidad. Háblenos de cosas que se volatizan, de cosas que se van y vienen volando. Háblenos de algo útil para la vida. Háblenos de los aviones.

Anuncios

Publicado el diciembre 31, 2007 en Reflexiones. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: